Terminando bien el año para empezar mejor

Metas 2020

Ya son días contados los que nos quedan de este 2019. Es probable que al leer esto, tengas planeados algunos regalos, arreglos de la cena y de la fiesta… También, posiblemente estés contrarreloj con los preparativos… A final de cuentas, es fácil distraerse y hasta estresarse entre todo lo que tenemos que hacer y comprar para celebrar. Las fiestas decembrinas pueden ser hermosas, pero también difíciles.

Aunque para millones de familias en el mundo representen una de las mejores épocas del año, para muchos otros, son fechas complicadas. Entre un aumento en síntomas depresivos, problemas financieros, presión por los regalos y eventos, nostalgia por aquellos que ya no estarán en la cena… diciembre y enero pueden ser abrumadores.

No hay una fórmula mágica para pasar de la mejor forma estos días. A pesar de que hay decenas de tradiciones que nos unifican, las que más disfrutamos son aquellas que son únicas para nuestras familias, las que pueden venir de varias generaciones atrás o las que nos inventamos porque nos funcionan… En mi opinión, son tres cosas imprescindibles para estas fechas.

Lo primero, es recordar lo que tenemos y estar agradecidos por ello. El mes pasado hablamos de que no hay nada más correlacionado a la felicidad que la gratitud. ¿La cena no es lo que habíamos planeado? ¿En el intercambio no me compraron lo que pedí? ¿El aguinaldo se fue más rápido de lo que llegó? Frustrante, claro. Pero, ¿cuáles son aquellas cosas, pequeñas o no, que nos hacen infinitamente ricos? ¿Qué tal la llamada de aquel ser querido al sonar las 12 de la noche? ¿O el sabor único de la cena en familia?

Puede argumentarse que el año nuevo es algo “arbitrario” y no significa mucho, pero el significado es una construcción individual. Para mí y muchos otros, un nuevo calendario representa una oportunidad genial para reiniciar ciclos de gratitud y organización. Abundan herramientas para recordar lo mejor del año que termina y para construir uno mejor. Parece un cliché que preparamos nuestros propósitos y, a más tardar en marzo los abandonamos. El segundo punto a tener en cuenta es que si no cumplimos todo lo que nos proponemos, probablemente fue más por haber cometido errores leves al momento de plantearlos y no por ser lo suficientemente buenos para lograrlo.

Para formular tus propósitos de año nuevo, o cualquier tipo de meta, un tip casi infalible, es la técnica “SMART”. Este es un acrónimo que lleva los siguientes criterios:

  • S. Específica (specific): Si tu meta es más específica, es más fácil alcanzarla.
  • M. Medible: Si conviertes tu meta en números o criterios claros, podrás revisar mejor tu progreso e identificar si lo has logrado o es necesario realizar ajustes.
  • A. Alcanzable: ¿Cuentas con los recursos necesarios? ¿Alguien más lo ha logrado antes?
  • R. Realista: No te pongas metas imposibles, de lo contrario, pronto te desmotivarás.
  • T. Tiempo: Genera un plazo en la que quieres alcanzar tu meta. De otra manera, tendemos a procrastinar.
SMART Goals

Al haber fijado tu meta, elige tareas claras que puedas llevar a cabo diaria o semanalmente. Utiliza los métodos que a ti te funcionen. Hay quienes recomiendan que lleves un diario con motivación y progreso (que podrías combinar con un diario de gratitud) o que un amigo te acompañe y te ayude a hacerte responsable de que cumplas las tareas en tiempo y forma. Experimenta un poco y evita ser duro contigo mismo. Seguramente habrá errores, pero eso no te define y si así lo decides tampoco podrá detenerte.

Por último, hay algo que no debemos olvidar en diciembre, en enero y nunca. Lejos de ser un cursi cliché, se trata del amor. Algunas cenas navideñas tienen a decenas de comensales e incontables docenas de tamales. Otras son más íntimas en un restaurante y otras con un par de amigos y su gato… En algunos casos, el trabajo y otras cuestiones pueden significar que estemos solos, por lo menos físicamente. Sin embargo, la vida nos regala oportunidades singulares para vivir el amor de maneras que pueden representar tradiciones o situaciones únicas. Aunque pueda no ser fácil, te invito a que las tomes. Si sientes que esta temporada es difícil de sobrellevar, recuerda que existen personas y espacios que te pueden acompañar y apoyar. Si eres lo suficientemente afortunado para disfrutar las celebraciones, o incluso de que “no te importen demasiado”, toma unos segundos para agradecer tu situación y encontrar alguna manera de compartirla.

La Rodadora y todos los que aquí colaboramos te deseamos unas hermosas festividades y un 2020 lleno de bendiciones. Gracias por visitarnos, leernos y tenernos como una parte, aunque sea pequeñita de tu vida, esto nos llena de orgullo y gratitud. ¡Celebra la vida!

Este artículo fue escrito por Gabriela Torres, Divulgadora de experiencias educativas, ciencias sociales y humanidades de La Rodadora Espacio Interactivo.