LAS NIÑAS PUEDEN TRANSFORMAR EL MUNDO

Las niñas pueden transformar el mundo
Gaby, la más pequeña del grupo de terapia para adolescentes en situación de violencia familiar, mientras jugaba con un peluche con el entusiasmo de una niña de 3 años, me dijo con lágrimas en los ojos, “me gusta venir, porque aquí si me dejan jugar”.

– Lizbeth Ruiz

Según resultados de la Encuesta Intercensal 2015 (INEGI), en México hay aproximadamente 61 millones de mujeres de las cuales el 26.47% son niñas, de esta cantidad varias son las que dedican su niñez a tareas que no son propias de su edad. Si pensamos en términos de derechos humanos1, pero sobre todo en su esencia, una sola niña que no disfrute de lo que le pertenece, es suficiente para unirnos en la implementación de acciones que puedan conducirlas a una vida segura física, intelectual y emocionalmente, en la que el amor y respeto de los que las rodean sean los pilares sobre los que puedan construir un futuro basado en el autoamor y el autocuidado.

Violet Oaklander, psicoterapeuta infantil, menciona que el ser humano “con cuidados apropiados, se deleita consigo mismo y a medida que crece y se desarrolla, descubre cada vez más su individualidad”2, para que este proceso suceda es necesario que el niño y niña tengan un acompañamiento adecuado por parte del adulto.

La organización Girl Effect, en su campaña El poder del efecto de la niña3, señala las consecuencias que puede tener el que una mujer no cuente en su infancia con estructuras educativas, familiares, sociales y de salud sólidas; ejemplo de esto son la niñas que no han recibido educación o que tiene un nivel escolar bajo, de acuerdo a estudios realizados por la UNICEF4, hay mayor riesgo de que sean marginadas, que sufran explotación sexual, embarazos a temprana edad, que sean víctimas de violencia, entre otras situaciones que disminuyen o anulan su derecho a una vida digna.

Asimismo menciona el poder del efecto que tiene una niña para transformar el mundo, “50 millones viviendo en extrema pobreza es equivalente a 50 millones de soluciones”, si les proporcionamos los medios para que tengan una niñez sana, serán en su vida adulta, mujeres plenas, en condiciones de reproducir lo que recibieron.

Como mediadores de aprendizajes tenemos la oportunidad de acompañar a nuestras niñas en su camino y de apoyarlas para que disfruten sus derechos y trasciendan de forma que logren ser seres humanos felices, libres de prejuicios y de la herencia de patrones que las someten y las llevan a reproducirlos en sus vidas adultas.

En la Rodadora te invitamos a que juntos construyamos un futuro prometedor para nuestras niñas, acompáñalas a ampliar su visión vocacional en las diferentes exhibiciones en las que podrán identificar sus habilidades como ingenieras, científicas, psicólogas, veterinarias, biólogas, artistas, cuentacuentos, comunicólogas, entre muchas otras profesiones y oficios que podrás compartir con ellas en este espacio.

Esta publicación fue escrita por Lizbeth Ruíz, Coordinadora de Contenido Educativo en el Espacio Interactivo La Rodadora.




1CNDH, México, Derechos Humanos de Niños (2010-2017), Niñas y Adolescentes, recuperado de http://www.cndh.org.mx/Ninos

2Oaklander, Violet (2008), El tesoro escondido. La vida interior de los niños y adolescentes, Santiago de Chile, Cuatro Vientos

3Girl Effect (2015), El poder del efecto de la niña, CNDH, México, recuperado el 28 de febrero del 2018 de https://www.youtube.com/watch?v=BsMO9wesJfA

4UNICEF (2015), Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, UNICEF, recuperado el 28 de febrero 2018, de https://www.unicef.org/spanish/mdg/gender.html