La ventaja de ser curioso

niña interactuando con exhibición
“Mira a las estrellas y no a tus pies. Intenta dar sentido a lo que ves y pregúntate qué hace que el universo exista. Sé curioso”.

Stephen Hawking

Adam Savage, diseñador de efectos especiales, educador y actor, conocido por ser parte del programa Myth Busters (Destructores de mitos), menciona que el pensamiento crítico y la creatividad, son una especie de actitud mental en la cual se mira al mundo de una manera lúdica, curiosa y creativa (Jancy, 2018).

Estudios recientes afirman que ser una persona curiosa está vinculada a resultados sociales saludables, ya que permite apreciar lo novedoso y se tiene una fuerte necesidad por explorar, descubrir y crecer (Kashdan, Sherman, Yarbro, & Funder, 2013). Charlesworth (1965), apoya esta idea, afirmando que los factores que intervienen en la estimulación del comportamiento curioso son: la novedad, lo desconocido y la sorpresa.

Según Berlyne (1960) , existe en los seres vivos una energía que impulsa a buscar nuevos conocimientos, la curiosidad, y este comportamiento exploratorio depende en gran medida de los estímulos que se encuentren alrededor de la persona.

Entonces ¿cómo logramos despertar y mantener la curiosidad de nuestros niños y jóvenes, de manera que su proceso de aprendizaje sea de por vida?

1. Impulsándolos a hacer cuantas preguntas sean necesarias.
En lugar de saturar las cabezas de los estudiantes con respuestas que no pueden comprender, es mejor responder aquellos cuestionamientos generados por sus propias dudas e incertidumbre y así, despertar su curiosidad. Susana Klimavicius (2007) afirma que una pregunta, una interrogante bien formulada por un ser humano puede generar “una revolución”, y esta a su vez puede ayudar a cambiar el mundo.

2. Sorprendiéndolos cambiando las rutinas.
Es importante que los niños tengan una rutina diaria, pero pequeños cambios ocasionales en sus hábitos pueden estimular a su cerebro a pensar de diferentes maneras, lo que provoca curiosidad; las sorpresas positivas pueden aumentar la curiosidad de un niño. Como padres y madres de familia podemos permitirles experimentar con jabón en barra o jabón en espuma, y decidir por sí mismos qué texturas prefieren. Pero también como maestros en el aula, se pueden utilizar diversas estrategias de enseñanza que permitan alcanzar nuevas experiencias y conocimientos: organiza una búsqueda de tesoros, utiliza el teatro, genera experimentos…

joven escuchando una concha marina

3. Motivándolos a explorar y descubrir contenidos interesantes en ambientes “saludables”.
El trabajo de investigación de los niños y las niñas no debe quedarse sólo en un espacio de tiempo. Es necesario motivarlos a resolver problemáticas actuales, buscando información en diversos medios (libros, internet, exploraciones de campo) y generar conclusiones que respondan a sus propias preguntas. Todo lo anteriormente mencionado, debe estar disponible para quien investiga, dentro de un ambiente sano, que facilite la autonomía, la autoestima y autogestión (Klimavicius, 2007).

4. Utilizando el juego como herramienta de la curiosidad.
El juego y la curiosidad están íntimamente ligados. La experiencia del juego requiere observar, descubrir, experimentar, preguntar y conectar. La ciencia del desarrollo cerebral está proporcionando evidencia concreta de que hay un poder real en el juego. El juego es la actividad vital que los niños usan para aprender e interactuar con su mundo, y adquirir las habilidades mentales, físicas y sociales necesarias para tener éxito en su vida adulta (Boston Children’s Museum, 2019).

joven feliz

5. Enseñándoles que equivocarse es parte del proceso.
Para descubrir algo diferente, es necesario adentrarnos en la incertidumbre, y aceptar que equivocarse es parte del proceso de aprendizaje (Lotto & O’Toole, 2012). Todos tenemos el potencial de descubrir algo nuevo, de obtener un nuevo conocimiento que nos permita encontrar nuevas maneras de resolver problemáticas y así, darnos cuenta que en cada uno de nosotros hay una oportunidad de mejorar el mundo que nos rodea.

En La Rodadora, nos esforzamos por brindar un ambiente rico que estimule la curiosidad de nuestros visitantes, a través de exhibiciones y actividades de aprendizaje basadas en el juego, motivando a la exploración en un ambiente multisensorial, práctico, activo y centrado en la experiencia personal.

Este artículo fue escrito por Mónica Félix, Gerente de Experiencias Educativas en La Rodadora Espacio Interactivo.



Referencias documentales

Berlyne, D. (1960). Conflict, arousal, and curiosity. New York, N.Y., E.U.A.: McGraw-Hill Book Company.

Boston Children’s Museum. (2019, enero). The importance of play. Retrieved mayo 5, 2019, from The Power of Play: https://www.bostonchildrensmuseum.org/power-of-play

Jancy, S. (2018, enero 2). Change your mindset and create new opportunities. Retrieved mayo 9, 2019, from Thrive Global: https://medium.com/thrive-global/change-your-mindset-and-create-new-opportunities-4e9a4f4be05f

Kashdan, T., Sherman, R., Yarbro, J., & Funder, D. (2013). How are Curious People Viewed and How Do they Behave in Social Situations? From the Perspectives of Self, Friends, Parents, and Unacquainted Observers. Journal of personality , 81 (2), 142-154.

Klimavicius, S. (2007). La curiosidad de los alumnos en las clases de ciencias biológicas. Cuadernos de Investigación Educativa , 2 (14), 51-69.

Lotto, B., & O’Toole, A. (2012, junio). Science is for everyone, kids included. Retrieved mayo 5, 2019, from TED: https://www.ted.com/talks/beau_lotto_amy_o_toole_science_is_for_everyone_kids_included?utm_campaign=tedspread&utm_medium=referral&utm_source=tedcomshare

R. Charlesworth, W. (1965). Instigation and maintenance of curiosity behavior as a function of surprise versus novel and familiar stimuli. Child Development , 35 (4), 1169-1186.