365 Días de Gracias

Vamos a sembrar

Una de las maravillas de vivir en la frontera es que nuestra cultura no es sólo mexicana; es binacional. Nuestras formas de hablar y de comer lo ponen de manifiesto. Lo que celebramos, también.

Día de Muertos y Halloween se celebraron a lo grande en ambos lados de la frontera. Hoy estamos cerca de celebrar una fiesta famosamente americana: Thanksgiving. Con cariño, muchos juarenses la hemos adoptado. Muchos cruzamos la frontera para celebrar con nuestros familiares que viven “del otro lado”. Algunos simplemente nos reunimos aquí. Preparamos en familia el pavo, el camote y el puré. Se amontonan la mesa de los niños con la de los adultos y se escucha el murmullo de las familias riendo y compartiendo.

Aunque la gastronomía tome casi siempre un papel central en las celebraciones, no debemos olvidar el centro de las mismas, el por qué estamos celebrando…

Los estudiantes de psicología muy probablemente revisarán en clase que el rasgo que más se correlaciona con la felicidad es la gratitud. Es decir, entre más practicamos la gratitud, más felices somos. Esto no sólo ayuda a los profesionales de la salud mental; es probablemente uno de los datos más útiles para la vida que quizás puedas aprender.

La realidad es que, a menos de que seas un ser súper humano, debe haber cosas en tu vida que no están donde te gustaría que estuvieran. Quizás son pocas, pero quizás sean muchas. Lo cierto es que nuestro cerebro está diseñado para estar buscando y deseando cada vez más y más cosas. Tiene que ver con la forma en la que hemos evolucionado para sobrevivir. Hoy, quizás las cosas que estemos anhelando (y quizás envidiando) pueden no hacernos tanta falta, pero el sentido de necesidad es muy real y muy intenso.

Es fácil dejarse llevar por lo que no se tiene. O quizás sólo nos sintamos agradecidos por aquellas grandes cosas de la vida, aquellos eventos únicos o nuestras posesiones más caras… Pero también es fácil integrar la gratitud en nuestras en el día a día. Como Alan Cohen apunta, la gratitud es como un músculo: entre más la practiques, más crece y mayor es su poder.

Vamos a sembrar

Tomando el modelo de Intelligent Change, puedes empezar tu día enlistando tres cosas por las que te sientas agradecido en ese momento en particular. Desde el hecho de que has despertado en una cama, hasta el trabajo que tienes, la mascota que te espera en casa, el café de la mañana, el celular cuya alarma te despertó… La gratitud puede (y, según la psicología positiva, debería) convertirse en un hábito. Intenta notar cada una de esas cositas de la vida, de las que te suceden, las que pasan a tu alrededor. La gratitud comienza con darnos cuenta de lo que somos, lo que tenemos, incluso de aquellas cosas que no son “nuestras” como los increíbles atardeceres de nuestra frontera…

No es necesario que prepares el pavo, las mesas largas… Es necesario respirar, darnos cuenta, agradecer. Ojalá que todos los días se conviertan en Día de Gracias. Celebra la vida. Lo mereces.

 

Este artículo fue escrito por Gabriela Torres, Divulgadora de experiencias educativas, ciencias sociales y humanidades de La Rodadora Espacio Interactivo.

Referencias documentales
Intelligent Change. (2019). The five minute journal – Simplest, most effective way to be happy. Intelligent Change. Estados Unidos: Intelligent Change. Consultado en línea el 20 de noviembre del 2019 en: https://www.intelligentchange.com/products/the-five-minute-journal